Capital

 

“El concepto del capital es un concepto muy espiritual. Se necesita intuición para entenderlo. Pero es un concepto espiritual tergiversado. Por eso en la Biblia todo lo relacionado con el capitalismo recibe con toda razón el nombre de Mammón, de algo que tiene que ver con lo espiritual; aunque no sea exactamente el espíritu mejor. Sin embargo, una alcanza las regiones más altas de conocimiento espiritual al intentar comprender lo que el capital hace realmente en la vida económica. Ahí nos encontramos con el hecho bien curioso, y con la necesidad, de que: Para llegar a conceptos económicos correctos, hay que tener una idea de lo que es el conocimiento suprasensible. “

Rudolf Steiner, Los trasfondos espirituales de la cuestión social, tercera conferencia, GA 191

 

"La acumulación de capital con sus efectos se le escapa el pensamiento consciente. Lo que se produce en el mundo a nivel económico como efecto del capital, se escapa del ámbito del pensamiento económico ordinario condicionado por las circunstancias del el alma humana, como hace la parte ultravioleta del espectro de la luz. - La ciencia económica va más allá de los métodos científicos ordinarios, como el espectro va más allá de su parte luminosa visible. - Para una ciencia económica completa, por lo tanto, se necesitará un esfuerzo de conocimiento que encuentre en los instintos naturales el espíritu, y en los efectos del capital determinados por el alma humana la transición hacia hechos similares a la naturaleza."

Rudolf Steiner, Aforismos psicológicos, en: La idea del Goetheanum en el seno de la crisis cultural del presente, GA 36.

 

En la cita anterior, “encontrar el espíritu en los instintos naturales” significa que el ser humano vive en la esfera de los impulsos inferiores, pasiones y deseos, que en el ámbito económico adapta la forma de la codicia; un “instinto” que puede ser elevado a la conciencia de su justificación original pero también de la necesidad de transformar lo egoístamente acumulado hacia el ideal de la fraternidad en la economía.

La “transición del los efectos del capital determinados por el alma humana a la naturaleza” significa que el capital acumulado genera un estado de enfermedad social y que el capital debe encontrar la posibilidad de volver a ser beneficioso para la naturaleza, de cuya transformación y explotación ha sido generado en última instancia.

Un aspecto central de estas relaciones es la cuestión de en qué sentido el capital es parte de la circulación económica y en qué sentido (y en qué sentido no) la circulación del dinero/capital puede ser comparado con la circulación sanguínea en el organismo humano.

 

“¿Cuántas personas saben hoy en día lo que en realidad es el capital? Saben que cuando tienen una cantidad de dinero en su armario, que esto es capital. Pero eso no significa saber qué es el capital. Saber qué es el capital significa conocer la lógica que regula ciertas cosas y procesos en la estructura social. Así como, desde la ciencia antroposófica, hay que conocer en el ser humano las relaciones que prevalecen en la circulación sanguínea, que regula rítmicamente la vida humana, así también hay que saber lo que late en la vida social de las maneras más diversas. Pero la fisiología actual ni siquiera es capaz de resolver materialmente las cuestiones más importantes, que sólo pueden ser resueltas cuando se obtiene un conocimiento antroposófico del ser humano trimembrado.

¿Qué sabe la ciencia de hoy, por ejemplo, […] de la base fisiológica de la representación mental, […] y de la base puramente fisiológica de la voluntad? – Estas cosas las puedo decir hoy, después de haberlas investigado treinta o hasta treinta y cinco años de mi vida “  [Rudolf Steiner presentó los resultados de estas investigaciones científico-espirituales en su escrito ‹En torno a los Enigmas del Alma›].

Rudolf Steiner, La exigencia social fundamental de nuestra época. GA 186,

 

“Si realmente queremos entender la vida económica hoy en día, debemos verla como si estuviera en medio de dos áreas, una de las cuales conduce hacia abajo, hacia la naturaleza, y la otra hacia arriba, hacia el capital. Y en medio se encuentra lo que tenemos que entender como la verdadera vida económica.”

Rudolf Steiner, Curso de Economía, primera conferencia.