Ley sociológica fundamental

“En los estados culturales primigenios, la humanidad tiene el anhelo de conformar conjuntos sociales. El interés del individuo se sacrifica en favor del interés del conjunto. La evolución futura lleva a que el individuo se libere del interés de los conjuntos sociales y conduce al libre desarrollo de las necesidades y capacidades del individuo.”

Libertad y comunidad, en ‹Recopilación de ensayos sobre historia de la cultura y de la época. 1887-1901›, GA 31.

 

Con esta ley sociológica, Rudolf Steiner coloca el proceso evolutivo de la individuación en un contexto histórico-cultural: al principio el individuo está integrado en una comunidad como lo es el niño en la familia. Es un estado de desarrollo en el que el ser humano (como el niño en la comunidad familiar) aun no se percibe como un ser distinto a los demás, sin embargo la ley sociológica fundamental actúa hacia la individuación.

Cada vez más, el individuo deja atrás los viejos vínculos de sangre, ya sea de pueblo, tribu, raza, casta, estamento o familia. El individuo tiene una sensación cada vez más fuerte de libertad y auto-determinación. El reto para el pensamiento social de Rudolf Steiner fue la cuestión de cómo hacer justicia al auto-entendimiento del ser humano moderno sin dejar de proteger las necesidades de la sociedad en su totalidad.

Rudolf Steiner insiste que no se trata de una teoría personal, sino de una ley evolutiva que actúa irreversiblemente en la sociedad. Tanto las teorías de dictaduras fascistas como en las teorías de dictaduras comunistas se oponen a esta ley fácilmente comprobable a lo largo de la historia, haciendo valer el principio “tú no eres nada, tu pueblo es todo”.