Libertad y verdad

Libertad y verdad

 

Contenido

La filosofía de la libertad

No hay vida cultural-espiritual libre, si no hay ningún concepto de lo que es el espíritu

Pensamiento libre y verdad única

 

Los conceptos como libertad y verdad ya no son el privilegio tradicional de los filósofos; tampoco son reservados para los pensadores sociales. Están en boca de todos y deben y pueden ser bien entendidos en la cabeza de todos. El hecho de que están en boca de todos es un indicio de que todavía tienen que ser entendidos en su esencia.

 

La filosofía de la libertad

“La diferencia entre yo y los otros hombres no está en absoluto en que vivamos en dos mundos espirituales totalmente distintos, sino en que el otro recibe del mundo común de las ideas otras intuiciones que yo. El quiere vivenciar sus intuiciones, yo las mías. Si ambos nos inspiramos en la idea y no obedecemos a ningún impulso externo (físico o espiritual) no podemos sino encontrarnos en las mismas aspiraciones, en las mismas intenciones. El malentendido moral, el desacuerdo, queda totalmente excluido en hombres moralmente libres.”

Rudolf Steiner, La Filosofía de la libertad, capítulo IX, La idea de la libertad

 

No hay vida cultural-espiritual libre, si no hay ningún concepto de lo que es el espíritu

“La vida social centroeuropea pudo desarrollarse a través de los siglos sin tener una experiencia real de lo que es el espíritu. Por lo tanto tampoco sentía la necesidad de cumplir las condiciones básicas de esta vida espiritual, dándole autonomía y libertad y separándola de la vida político-estatal.”

Rudolf Steiner, Impulsos del pasado y del futuro en el acontecer social. Los trasfondos espirituales de la cuestión social, décima conferencia, GA 190

 

Pensamiento libre y verdad única

Mientras sigamos con el concepto de la verdad como un conjunto de informaciones verdaderas, no llegaremos a ningún lado. Tal concepto solo puede conducir a una división de la sociedad en seguidores y opositores de una afirmación concreta.

La existencia de verdades oficiales, tales como se difunden en instituciones como el “Ministerio de la Verdad”, suponen que solo existe una verdad, y que esta institución está en posesión de ella, mientras el juicio de los demás no llega a la iluminación de las entidades superiores estatales.

La verdad es la luz del pensamiento que ilumina las mentes; en nuestra sociedad moderna, la verdad no es el privilegio de nadie. En las antiguas estructuras teocráticas, con sentido el pueblo escuchó con confianza y agradecimiento las verdades de boca de los altos sacerdotes. Estos tiempos pertenecen al pasado. Hoy es  necesario distinguir entre los proclamadores de la verdad y los buscadores de la verdad.

 

Véase también en este glosario: Trimembración: Trialectica, dialéctica, polémica

Autor: Michael Kranawetvogl